La Casa de la Moneda

-¿Este autobús va al cementerio?         -¡Hombre! Si te pones delante… (Adaptación de Jordi M.)

Roberto, Jonathan y yo hemos hecho la maleta para dejar el hostal pero antes teníamos que visitar los últimos lugares de nuestro interés en Potosí.

Después de echar un vistazo por última vez a algunas calles de la ciudad, hemos cogido un combi (1Bs) para acercarnos al cementerio. Nuestro interés no es el cementerio en sí sino las zona de alrededor. Por lo que hemso averiguado, es la única zona donde se puede comer la típica k’araphurka y sólo se sirve hasta las 12:00. Hemos escogido el ‘Palacio de la k’arapurka’ para degustar este plato que no es más que una sopa de maiz picante con una piedra en medio del plato de barro que hace hervir el contenido. Un plato rico y con encanto.

Hemso visitado el mercado del gremio, el de comida y otras tiendas para hacer tiempo antes de visitar la ‘Casa de la moneda’ que, a pesar del precio (20Bs) y de la absurda ida que tienen de hacer pagar 20Bs más si se quiere hacer fotos, el lugar vale la pena.

La ‘Casa de la moneda’ se construyó por órden de Carlos III porque en Potosí no había moneda para hacer las pertinentes transacciones con la plata extraída de la mina. El guía, incluido en el precio, nos ha acompañado y explicado los útiles, objetos y datos históricos de todas las salas expuestas. A destacar: el bonito edificio colonial con un claustro en su interior; unas salas de pinturas españolas y de artistas indígenas que mostraban su gran habilidad y donde hay que destacar a Melchor Pérez de Holguín; una sala de exposición de monedas de todos los tiempos de Bolivia; una sala con cerámicas y pequeñas momias;una sala de minerales expuestos; una sala de fundición donde se fundía la plata y se hacían lingotes y; varias salas con maquinaria para fabricar monedas y lingotes. Una en particular muestra una obra de ingeniería del siglo XVIII la cual era accionada por mulas. Supongo que es porque soy ingeniero mecánico y la “deformación” profesional hace que me interese más por esta parte del museo y me entren ganas de diseñar algo parecido. Ya en el siglo XX se inventaron máquinas de vapor accionadas por cilindros neumáticos utilizadas para laminar, troquelar y acuñar la moneda. Posteriormente, se utilizaban máquinas eléctricas accionadas con motores seguidos de grandes poleas. Hay un torno cilíndrico de mediados de siglo entre las piezas del museo. ¿Cuántas horas habré dedicado trabajando en uno de esos cuando empecé como mecánico?

Hemos salido satisfechos pero con las miras y pensamientos en otro destino, Uyuni. El autobús nos ha costado 30Bs y el caminode más de 7 horas ha sido tortuoso porque nos han dado los asientos del final, más estrechos y más cercanos al de alante. Yo estaba hombro con hombro con Jonathan y una señora y mis rodillas golpeaban en el asiento de alante. Ha sido un ejercicio físico y mental de relajación para no desesperarnos hasta el punto de darnos un ataque de risa por lo cómico de la situación, realmente lo estábamos pasando mal. Más tarde he podido cambiar de asiento a otro más cómodo. Hemos llegado a las 2:30 de la madrugada al hostal Avenida (30Bs) de Uyuni donde nos ha acompañado Wendy, una suiza que conocimos en las minas. Esperamos poder descansar unas horas para lo que nos esperaba mañana.

Anuncios

3 Responses to La Casa de la Moneda

  1. Mamá dice:

    Hola mi niño, voy siguiendo el viaje pero lo que no encuentro en ninguna parte son la sensaciones que cuentas viajando en esos macrobuses jaj,
    Puedes estar contento con tu estómago que va aguantando tanta variedad de comidas y bebidas.
    Besosssssssssssssssssssssssss

  2. Ramon Farran dice:

    Ricardo en el barrio que trabajamos, tambien hacen unas parrilladas en la calle, la familia “los chandos”
    Son espectaculares. Lo que no sabemos si van bien para
    el estómago. A ver si nos dices como va el Samalé,
    A ver si haces un poco de crónica rosa. Siempre hablas de comida y el Ismael ya sabes que tiene el estómago, a parte de otras cosas, flojo.
    Un saludo.

  3. Ramon Farran dice:

    Ricardo ¿ ylas fotos?. Ya me estoy cansando de ver el
    loro. Cuando vamos a ver tu cara. A ver si estás con-
    tando una aventura y te encuentras en la Torrassa.
    Mándalas ya.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: