Quilmes y el museo de la Pacha Mama

Por la mañana, he ido a visitar las ruinas de Quilmes con Majo Viajes (65Ars) con la misma agencia con la que visité la quebrada de las Conchas hace dos días. Las ruinas, que son las más importantes de Argentina,  se  encuentran a una hora de Cafayate y pertenecen a la provincia de Tucumán. Los colonos les dieron el nombre, junto a otras civilizaciones del valle calchaquí, de diaguitas calchaquíes.

Quilmes son las ruinas de una civilización preincaica que existió hasta hace 500 años y que, hoy en día se dice, la raza ha derivado en puro mestizaje aunque algunas poblaciones de la zona todavía reivindican su linaje y derechos culturales y territoriales.

La población de Quilmes, que basaban todo su conocimiento en el respeto a la Madre Tierra, eran pacíficos pero bravos guerreros a la hora de defender sus territorios gracias al estratégico lugar en el que vivían. Supieron frenar el ataque de los incas persuadiéndolos de su intento y, posteriormente, el ataque de los colonos españoles durante 130 años pero, finalmente, fueron vencidos y masacrados por éstos. Como castigo por tan ardua batalla, los supervivientes fueron llevados en tortuoso peregrinaje hasta Buenos Aires cuyo viaje dejó en vida a muy pocos indios que más tarde fueron repartidos por todo el país.

Hoy en día, las ruinas que se pueden visitar (10Ars) están reconstruídas en su mayor parte y muestran su forma de vida, creencias y sistema de defensa del pueblo. Después de recibir una breve explicación por parte del guía, he subido a una de las atalayas para tener una mejor panorámica de la ciudad. Desde una de ellas se pueden ver las ruinas originales pero poco queda de ellas.

A la vuelta, hemos parado en el museo de la Pacha Mama (10Ars) donde he encontrado piezas de cerámica indígena, minerales, plantas y animales de la zona y estudios geológicos y antropológicos. Pero lo que más me ha impresionado es el arte expuesto por el artista Héctor Cruz que, basándose en el arte indígena, produce pinturas, telares, esculturas y transforma la arquitectura con piedras de colores creando bonitas figuras y dibujos en las fachadas del patio que transportan a otra realidad.

De vuelta al hostel, he decidido que me tocaba cocinar a mí. He hecho una especie de cus-cus con los ingredientes que he podido encontrar y unos guisantes que me han quedado ricos. Era la primera vez que cocinaba en todo mi viaje y la verdad es que necesitaba comer algo de mi propia gastronomía. Para reposarla, he pasado una tarde ociosa y me he echado una siesta ya que el sofocante calor no daba oportunidad de hacer otra cosa.

Por la noche, unas empanadas de El Hornillo con tertulia y risas con Charlie, Diego y su mujer Carla, Gemma y Stephan antes de descansar un poco más.

Anuncios

2 Responses to Quilmes y el museo de la Pacha Mama

  1. RamFarIsmort dice:

    Ricardo: Estamos viendo en la tele el último supervi-
    viente, creemos que al lado tuyo, es un aprendiz. Será
    un golpe muy fuerte cuando llegues de nuevo a la civilización. Te podrías traer alguna cabra, aunque
    fuera de segunda mano, mas que nada para que fueras entrando poco a poco en la nueva vida que te espera en
    Barcelona.
    Un saludo

  2. Maru dice:

    La historia, de diferente manera y en diferentes lugares se sigue repitiendo: intereses, culturas que son desaparecidas…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: