De vuelta a los Andes

15 octubre 2009

Queridos Papá y Mamá:

Hace tiempo que no me dirijo a vosotros y me doy cuenta que nunca os había dicho que os echo de menos. Llevo 50 días por estas tierras y veo que me escribís a diario, cosa que me encanta y me hace sentir vuestro apoyo, a veces immerecido, de siempre.

Ya ves que todo me va bien por aquí. A veces se hace duro viajar solo mientras pienso en mi vida en Barcelona y mi gente. Esto hace que tenga momentos de bajón y piense que ya he visto demasiado y que es momento de volver. Pero lo cierto es que sobrepongo pensando que a todos vosotros os tendré siempre allí y me quedan muchas más cosas que ver todavía, cosas maravillosas. No os haríais una idea de las cosas que ya he visto. También intento conocer gente que me hacen sentir bien y me suelen responder bien. Son gente muy hospitalaria y sociable hasta tal punto que tú, papá, no te podrías ni imaginar. Estaría bien que dieras la ocasión de conocerlos alguna vez. Cada vez me hago más al camino y me acostumbro a dejar ciudades o pueblos para partir a otros. Cuando parto siempre me asalta la incertidumbre de no saber qué me voy a encontrar, si es buena idea o si me va a gustar, pero generalmente me dejo llevar y llego con ganas de conocer y con la energía a tope.

Hoy he estado viajando a Arequipa con las ganas de siempre. El viaje ha sido largo, 30 horas, pero se me ha hecho ameno entre cabezaditas, paradas, comidas, películas y charlas con otras personas. Nos han pueso una película, ‘A prueba de fuego’, que me ha hecho llorar tontamente como ninguna película lo había hecho antes. Supongo que este viaje me está sensibilizando pero viendo la película me he dado cuenta que a veces somos muy egoistas e irascibles y no demostramos el amor que la otra persona se merece, damos lo mínimo y echamos en cara cosas de las que nosotros somos culpables también.

A menudo he mirado por la ventana para contemplar el paisaje y la mayoría del tiempo son lugares desérticos donde el viento del Pacífico azota con fuerza formando enormes y bonitas dunas. también he podido contemplar durante largo rato el océano Pacífico. Cuando pueda me acercaré un día que quiera relajarme, me voy a dar un buen baño y tomaré el sol para sentirme como muchas veces me he sentido en Barcelona.

He visto pasar poblaciones que en un principio quería ver como Huaraz, Lima, Paracas y Nazca pero sé que aun estoy a tiempo al final de mi viaje y, aunque no son prioritarios, visitaré alguno de ellos. Es gracioso ver en el desierto, cerca de Nazca, como hay gente que pone mensajes en las montañas simulando a conocidas líneas de Nazca.

Lo cierto es que sólo quería dirigirme a vosotros, ya que ocupáis a menudo mis pensamientos, para deciros que todo está bien, que sigo adelante y feliz y que os quiero.

Espero que todo esté bien por allá. Hacedme saber por email como va todo sin la idea, que a veces tenéis o os he hecho entender, de que molestáis o que vuestra vida o sentimientos no son importantes o interesantes para mí porque no es así.

Un beso enorme,

Vuestro hijo

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Día ocioso en Trujillo

14 octubre 2009

Mi último día en Trujillo ha sido muy tranquilo. He dejado mi habitación y mis cosas en el hostal. El centro de Trujillo está rodeado por una carretera circunvalar llamada av. España, de la cual no he salido demasiado ya que lo más turístico se encuentra dentro. Una vez más he llegado a la plaza de Armas y he echado algunas fotos (sí, ya sé que no cuelgo demasiadas pero todo a su debido tiempo) a la escultura central, la Catedral  y los edificios coloniales que la limitan con sus balconadas que uno, en vez de pensar que     está en la Trujillo de España, podría pensar que está en Castilla y la Mancha, España.

Otra de las cosas que me quedaba pendiente era decidirme por la futura ruta a seguir por Perú. Y la ganadora, por ser la más barata aunque larga, Trujillo-Arequipa-Cuzco-Puno con, una vez más, la compañía de transportes Ormeño. Para ir a Arequipa he de coger un autobus primero a Lima (35 soles, 9h), la cual visitaré a la vuelta de mi viaje, y después a Arequipa (80 soles, 15 h).

Después de solucionar todo esto, he ido a comer al mismo sitio de todos estos días ya que es barato (5,50 soles) y la comida es aceptable. He comida cosas típicas como la ocopa (patatas con salsa de cacahuete) y papa a la huancaína (patata con crema de queso y especias). Normalmente, cuando viajo me gusta hacer turismo gastronónico y de momento sé que me queda pendiente el cuy (conejillo de indias) y el ceviche (pescado crudo adobado con limón) entre otras muchas cosas típicas de Perú pero es algo que tendré que valorar económicamente en otro momento.

El resto del día ha continuado siendo ocioso haciendo poco más que pasear, hacer fotos y actualizar el blog. A la noche he ido a tomar algo y a despedirme de la gente del ‘Bohemios Cafe Bar’ antes de dirigirme a la terminal para coger el autobús a Lima a las 22 horas. Al menos esta noche me ahorro el hostal aunque el viaje será de 26 horas.


Chan Chan y la Huaca de la Luna

13 octubre 2009

Martes y 13, me he despertado tarde pero con la intención de visitar las típicas ruinas cerca de la ciudad de Trujillo. Para empezar he cogido un combi para ir a visitar la huaca del Sol y de la Luna (1,50 soles). Me han informado que en la huaca del Sol están con excavaciones y sólo se puede contemplar a lo lejos así que sólo visitaré la más pequeña pero más interesante huaca de la Luna. Lo curioso de todos los yacimientos de la zona es que a la entrada siempre se puede encontrar un típico perro peruano que no tiene pelo y que su temperatura es más elevada de lo normal por lo que son utilizados, a menudo, de forma terapéutica para tratar reumas y artritis. Con la entrada (11 soles) incluye un guía al recinto. Junto con la guía, he coincidido con dos peruanos, Rafo y Yesenia, y un español, Eduard, con los que he hecho buenas migas.

La huaca de la Luna son 5 niveles de templos sagrados construidos uno encima de otro y datan del año 600 d.C. perteneciente a la cultura moche o mochica. Como en Túcume, tienen una estructura piramidal truncada donde cada gobernante construía encima del anterior templo el suyo propio tapándolo por completo. Se pueden ver algunas estructuras de los diferentes niveles donde minuciosamente han trabajado arqueólogos para dejar al descubierto los relieves con vistosos colores de las fachadas en los que, a menudo, se representa al dios creador Aiapaec.

Rafo, Yesenia y Eduard tenían coche propio y querían ir a visitar Chan Chan así que me he unido a ellos. De camino he podido ver fugazmente el Pacífico qu eno habia visto en todo mi viaje. Espero tocarlo y apreciarlo detenidamente en algún momento. La entrada cuesta también 11 soles pero no incluye un guía. Rafo ha marchado y Yesenia, Eduard y yo hemos cogido un guía para hacer más ameno el recorrido. Chan Chan es una antigua y avanzada ciudad chimú del 1300 d.C. llena de palacios que posteriormente fue ocupada por la fuerza por los Incas. Lo visitable hoy en día es un palacio en concreto construido a base de adobe y reconstruida en su mayor parte. Si no fuera por estas reconstrucciones no se podría apreciar la belleza de lo que fue entonces y lo cierto es que es un buen trabajo. Con la entrada a Chan Chan se puede entrar en el museo de sitio y también en la huaca Esmeralda y la del Arco Iris pero no he tenido tiempo y, además, ya he visto muchas huacas. Hay más huacas por la zona como la reciente excavación huaca del Brujo pero es hora de ver otras cosas.

Me he despedido de Eduard y Yesenia y me he dirigido a Trujillo donde una vez más me he unido al grupo de ‘Bohemios Café Bar’ para hacer una cerveza y pasar un rato tranquilo y agradable. Esta vez se nos han unido dos franceses que estaban haciendo el mismo viaje que yo pero en motocicleta. Motocicleta que me ha llevado al hostal de forma temeraria. Todo era por seguridad para que no me robaran la cámara pero si llego a saber que iba a temer más por mi vida estando encima de una moto junto a dos personas más, me hubiese ido andando. Mama, te aseguro que no volverá a pasar :s


Chiclayo de día, Trujillo de noche

12 octubre 2009

Hoy es el día de la Hispanidad o de las Razas y he estado conociendo la cidad. Dicen que Chiclayo es ‘la ciudad de la amistad’ pero con el poco tiempo que he estado no he podido hacer amigos. Por encima, se puede decir que es una bulliciosa y desordenada ciudad donde no hay mucho que ver. El tráfico es espantoso, el 75% son taxis con el cláxon flojo y el peatón no es prioridad a la hora de cruzar la calle. Pero, por otro lado, es un buen punto desde el que partir para visitar algunas ruinas y, por cierto, hay algunas que no he visto como las de Sicán y las de Sipán pero creo que ya me hago una idea con las otras que visité ayer. También, en la misma ciudad se puede pasear durante el día por las animadas calles y poder ver la plaza de Armas con su Catedral, el Mercado Modelo lleno de tiendas y de vendedores ambulantes cubiertos con parasoles de colores, el paseo de las Musas con estilo romano y junto a un bonito jardín. Los fines de semana por la noche hay ambiente de fiesta y bares pero es algo que no he llegado a conocer.

Después de todo esto he cogido un autobús a Trujillo (14 soles), mi próximo destino. Después de 4 horas he llegado a la Terminal Terrestre donde un taxista me ha recomendado y llevado al hostal Casa de Clara cerca del centro. La verdad es que está muy bien. Cuesta 25 soles y puedes disponer de desayuno y comidas, cocina, internet gratis y lavandería. He dejado todo en la habitación y, ya de noche, me he paseado por el centro de Trujillo.

El centro es una zona muy bonita y colonial preciosa con elegantes iglesias y edificios. Una de las cosas que he podido contemplar con más detenimiento, después de cenar, es la plaza de Armas con una gran escultura dedicada a al trabajo, las artes y la libertad. Allí mismo, también se pueden contemplar varios edificios importantes y, como no, la Catedral. Como Chiclayo, es un buen punto para visitar algunas ruinas de la zona las cuales visitaré mañana.

Paseando por la calles de alrededor de la plaza de Armas he conocido a Luigi, Marcelo y Janet, 3 peruanos que han entablado conversación conmigo. Me han dicho que iban a tomar algo a un bar propiedad de Luigi, Bohemios Café Bar en la calle Independencia 989, como mucho me ha repetido él. Con ellos me he ido y la verdad es que es un bar con un bonito decorado donde hay conciertos de vez en cuando y la música es bien variada, incluso buena música española. He probado un invento a base Pisco, una bebida típica de Perú, y hemos charlado de nuestra vida, nuestros viajes y esas cosas. Hacía tiempo que no me relacionaba de este modo con nadie y la verdad es que lo echaba de menos. La noche ha acabado tarde y mañana hay que visitar ruinas.