¡Salta! ¡Salta conmigo!

19 noviembre 2009

Salta puede parecer una canción del grupo ‘Tequila’ pero me refiero a la ciudad que se encuentra en la provincia de su mismo nombre. Y saltar no sé pero caminar he caminado mucho en el día de hoy.

Después de despertarme varias por los actos indecorosos entre un argentino y una sueca dos literas más allá de la mía, he salido a visitar otras partes de la ciudad que me quedaban por ver. De nuevo hacía un calor horrible y esta vez me había planteado subir al cerro para contemplar la ciudad. Al llegar al monumento al General Güelmes, he conocido una pareja de adolescentes que querían subir también pero ella no se encontraba muy bien. Cuando he visto que mejoraba se han ofrecido a acompañarme y así hemos llegado a la cumbre donde se ve Salta en toda su magnitud. Mucha gente sube con teleférico pero he encontrado más de acorde conmigo subir caminando. Allí he encontrado a un chico israelí que conocí en Uyuni con el que he esperado un buen rato najo techo porque ha empezado a diluviar. Al cabo de una hora, he iniciado el descenso con ánimo de recorrerme algunas calles, plazas, parques y otro lugares. Entre ellos el parque San Martín, el parque 20 de febrero, la plaza General Güelmes, el mercado municipal que a pesar de estar en una ciudad moderna se respira algo de ambiente andino y, una vez más, el ‘Patio de la empanada’ donde esta vez he comido un tamal. Personalmente, sigo diciendo que los tamales de Popayán (Colombia) están mucho más ricos y espero poder probarlos de nuevo.

Al llegar al hostal, Diego el encargado de la tarde, ha organizado lo que parece ser una habitual parrilla de carne. Mucha gente de varias nacionalidades se encontraban allí conmigo comiendo buena carne de res a la parrilla y bebiendo cerveza y vino de mesa. ¿He dicho alguna vez que tengo que aprender inglés? Se respiraba un buen ambiente y todos nos estábamos divirtiendo y disfrutando de la rica y copiosa cena, incluídos el argentino y la sueca que acababa de conocer y a los que no podía mirarles como al resto de personas. Si no fuera porque estaba cansadísimo y al día siguiente tenía que levantarme temprano, hubiese ido con ellos de fiesta cosa que suelen hacer con sus huespedes. En eso con unos grandes anfitriones los del hostal ‘El Andaluz’ y en especial Diego. 

Hay gente que desde Salta hace el tour en el mítico tren de la nubes pero no va conmigo, al menos en este viaje. Lo he pasado muy bien y he estado muy cómodo pero es hora de visitar otros lugares.


Salta “la linda”

18 noviembre 2009

Hace un calor horrible y además no he dormido demasiado bien debido a los tradicionales males intestinales a la entrada de un país nuevo. He tardado en salir del hostal y en arrancar a hacer cosas.

En un primer vistazo puedo decir que Salta hace honor a su apodo, la linda, y es que es realmente bonita. Combina la preciosa arquitecura colonial  con otros edificios mucho más modernos más acorde con su forma de vida. Tiene 470.000 habitantes y se encuentra a una altura de 1200 msnm, hacía tiempo qu eno estaba tan abajo. Las numerosas calles principales estan llenas de comercios con carteles liuminosos, parques, estudiantes, museos, agencias de viaje, alojamientos…

Como es habitual en mis rutas de toda ciudad que se precie, me he dirigido en primer lugar a la plaza principal, la plaza 9 de julio, que contiene en su perímetro a la moderna Catedral de color rosa y amarilla preciosa por dentro y por fuera y otros edificios de estilo colonial. Otra iglesia con vívidos colores es la de San Francisco, roja y blanca, la cual iluminada por la noche es todavía más bonita.

Uno de los museos más visitados de la ciudad es el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM). El MAAM (30Ars)contiene varias salas donde se muestra arqueología incaica de la zona de Salta con las descripciones históricas pertinentes. Esto resulta interesante de no ser porque ya lo he visto en otros museos a lo largo de mi viaje pero es que existe un atractivo mejor, las momias de Llullaillaco que son los restos de unos niños de alta alcurnia que fueron entregados como ofrenda a las divinidades de las montañas o Apus en el ritual de la Capacocha. Se diferencian de Juanita (Arequipa, Perú) en que están mejor conservadas hasta el punto de parecer que siguen con vida. Se encuentraron en posiciòn fetal y se conservan en habitaciones de baja temperatura y baja humedad pero sin llegar a crear cristales de hielo en su cuerpo como en el caso de Juanita. En este caso, la niña expuesta es ‘la niña del rayo’ que conserva una perfecta fisionamía de la cara. Por supuesto, no se puede hacer fotos. Los otros dos niños que se exponen son ‘la doncella’ y ‘el niño’. También se muestra ‘la reina del cerro’ que está en mal estado después de haber pasado de mano en mano durante los 80 años que hace que se saqueó la tumba.

Por la tarde he ido a merendar al ‘Patio de la Empanada’ ya que he notado que la milanesa a la suiza con puré de patatas del mediodía me había sentado bien. Ya que estoy en Salta tenía qu eprobar las  típicas empenadas de tres especialidades: queso, ternera y pollo. Sencillamente tremendas sobretodo si son horneadas y no fritas. Hubiese comido más si no fuera porque por la noche quería visitar una típica Peña.

La Peña que más me han recomendado es ‘La Vieja Estación’ y hacia allí me he dirigido. Es un excedente en mi viaje pero era una visita obligada. Las Peñas son restaurantes situados generalmente en la calle Balcarce donde se realizan actuaciones folclóricas típicas argentinas. En esta en concreto, también hacen ricos platos aunque el derecho a ver el espectáculo es de 20 Ars. Tre son las actuaciones: dos grupos de música y un grupo de baile folclóricos que a menudo comparten número. Mientras me comía una cazuela andina (tacos de llama estofada con verduras y vino malbec) acompañado de una copa de vino torrontés típico de la región (en este caso un Nanni torrontés), he contemplado divertido el bonito espectáculo. Ha tocado el grupo ‘Los dos’  pero el primer grupo llamado ‘Sólo Alquimia‘  me ha gustado tanto que he pensado que a mi madre también le podría gustar. Tanto es así que le he comprado un CD de ellos, cosa que ha desencadenado en que me sacaran a bailar una chacarera haciendo primero las pertinentes presentaciones delante de una 60 personas. Mejor me dedico a otra cosa aunque he heho lo que he podido. La verdad es que he disfrutado mucho y es que es ahora, en este momento de mi viaje, que me siento más cómodo y con ganas de hacer cosas.


Jujuy y la quebrada de Humahuaca

17 noviembre 2009

Después de despertarme y darme cuenta que el haberme comprado una moto y haber iniciado un viaje más aventurero por Sudamérica montado en ella  no era más que un sueño, he salido a pasear por la ciudad para visitar lo poco que tiene de atractivo Jujuy: la plaza Belgrado, la modera Catedral reconstruída varias veces por represalias indígenas, la iglesia de San Francisco y el pequeño río Xibi Xibi.

Después de todo eso, no podía irme de Jujuy sin acercarme a las quebrada de Humahuaca. Varios son las poblaciones desde donde visitarla: la pequeña Purmamarca con el cerro de los 7 colores, la bonita Humahuaca, la tranquila y más interesante pero alejada Iruya y, la que he escogido, la más visitada Tilcara (11 Ars, 2 horas). Son bonitos pueblos en los que vale la pena relajarse en ellos por un par de días pero, en mi caso, dispongo de poco tiempo y solo he pasado una tarde. También hay otros atractivos como el Gran Salar a las afueras pero seguro que, habiendo visitado ya el salar de Uyuni, la versión argentina no haría ni de lejos honor a su nombre.

Tilcara de 4400 habitantes y situada a 2500 msnm es un gran atractivo para los turistas sobretodo por la fortaleza de los antiguos indios Omaguacas en el yacimiento Pucará, la bonita caminata hasta la Garganta del Diablo con su cercana cascada y la caminata hasta la laguna de cerro Chico. A decir verdad, lo que más me interesaba era la caminata hasta la Garganta del Diablo y no es precisamente porque sea gran cosa sino porque el paseo bordeando la quebrada de Humahuaca es precioso. Diversidad de coloridos en las montañas son dignos de ver: verde, marrón, rojo, gris y amarillo entre otros. El camino de más de dos horas ida y vuelta es una fatigable y árida cuesta acompañada de grandes cactus y de un sol abrasador. La garganta del Diablo (3 Ars para la comunidad Ayllu Mama Qolla que lo administra) no es más que un surco en la roca probocado por la erosión del río Huasamayo pero es interesante asomarse con cuidado a su escasa profundidad. Desde allí se puede hacer una interesante caminata río arriba entre rocas hasta la pequeña cascada. De vuelta y habiendo cerrado el yacimiento Pucará, he marchado de nuevo a Jujuy para recoger la maleta que tenía en el hospedaje y marchar a las 20:45 a mi próximo destino, Salta (23 Ars, 2 horas). El lujo del autocar no era necesario para tan corto trayecto pero, al parecer, no hay alternativa.

He llegado a la terminal de Salta donde Jezabel esperaba para publicitar su hostal en el cual me he hospedado, El Andaluz. El hostal con habitaciones comunitarias es barato comparado con otros hospedajes (24Ars), con cocina y lavabo con agua caliente. A primera vista parece muy hippie y se respira un buen ambiente mochilero. He dejado las cosas y me he dedicado a la tertulia con los compañeros antes de ir a tomar algo con ellos al Barry Gómez. La estancia promete. Más tarde de la una de la madrugada me he ido a dormir y he estrenado mis tiras nasales. Espero que funcione aunque no creo que mis ronquidos hagan más ruido que el que hace el ventilador… o tal vez sí.