Las Misiones Jesuíticas guaraníes de San Ignacio Mini

2 diciembre 2009

Con el estómago lleno de haber cenado algo y picado tres coxinhas (bombas de patata rellenas) una de carne, otra de pollo y otra de queso, he embarcado en un bus que salía a la 1:00 de la madrugada rumbo a Posadas (45Ars) lugar desde donde he ido a visitar alguna de las misiones jesuíticas guaraníes en ruinas y desde donde he averiguado cómo ir a visitar el Parque Nacional Esteros del Iberá. Pronto me he dado cuenta que no iba a ser tan fácil llegar al parque desde Posadas pero tenía varias alternativas así que, dejando la decisión para más tarde, he vuelto en bus sobre mis pasos (5Ars) durante una hora para pasar la mañana visitando las ruinas de las misiones jesuíticas guaraníes que se encuentran en el pueblo de San Ignacio.

Lo cierto es que son muchas las ruinas jesuíticas guaraníes que existen entre Paraguay, Brasil, y Argentina pero por proximidad de visitado las más bonitas de Argentina y no por ser las más grandes, de hecho fue una de las más pequeñas, pero sí es la mejor conservada y minuciosamente restaurada desde 1940 en el pais. Éstas son las misiones jesuíticas de San Ignacio Mini que originalmente fueron construídas en 1610 cerca de Iguazú pero por las constantes intrusiones de los bandeirantes portugueses se establecieron definitivamente en 1696 donde hoy se encuentran als ruinas.

Los guaraníes fueron instruídos en la fe cristiana pero conservando algunas costumbres que los jesuítas consideraban inofensivas para así tener una mejor relación. Conservaron el papel del cacique en la comunidad, la lengua que hoy en día todavía se habla en gran parte del territorio y que los jesuítas aprendieron  y algunas creencias. Los jesuítas, que llegaron por mandato de la corona española, desarrollaron un papel importante en la comunidad al introducir nuevos cultivos en lo que a agricultura se refiere y al defender a las comunidades de los colonos españoles, aunque no todo fue a gusto de las comunidades. Pronto, Carlos III se daría cuenta que los jesuítas obraban independientemente a la corona por el interés de evangelizar a los guaraníes y no por conquistarlos y someterlos por lo que fueron expulsados de las misiones y algunos exterminados. Dichas misiones serían posteriormente destruidas por portugueses y paraguayos invasores.

Hoy en día se puede pasear libremente por las ruinas que están cubiertas de vegetación en su mayoría y que dejan ver las casas donde vivían los indígenas, la plaza, el huerto, el cementerio, el claustro entre otras construcciones. Mientras lo hacía me ha ocurrido algo curioso y es que mientras paseaba he sido atacado por dos teros (pájaros) que me han hecho tirarme al suelo y agacharme en varias ocasiones. En el último metro cambiaban de dirección y no llegaban a tocarme. Por lo que he averiguado, parece que suelen tener sus nidos en tierra y probablemente me acerqué a su nido. Curiosas aves. Impresionado por la visita de als ruinas, me de dado por satisfecho y he vuelto a Posadas.

En ese momento sí que tocaba decidirse. La primera alternativa es ir desde Posadas a Carlos Pellegrini en un transfer 4×4 por 700 pesos, y aunque es la forma más directa y rápida y se pueda compartir con más gente y dividir gastos es algo que sale de mi presupuesto. La segunda alternativa es ir de Posadas a Paso de los Libres, desde allá hasta Mercedes y mañana tomar un bus a las 12:30 hasta Carlos Pellegrini pero no he podido encontrar una secuencia de buses ideal. La alternativa que he escogido es ir mañana temprano de Corrientes a Mercedes y  así tomar el bus de las 12:30 a Carlos Pellegrini. Pero para hacer todo ellos prefiero pasar la noche en casa de Lorena y Sebas en Resistencia (58Ars). Como siempre, cuento con ellos.

Anuncios